DEMANDAN A HOSPITALES Y RESTAURANTES POR DISCRIMINACION
Hace poco menos de un año Claudia Saldaña, quien es sorda, sufría dolores, estaba a punto de dar a luz y con una necesidad desesperada de un intérprete para comunicarse con los doctores mientras se acercaba la llegada de su pequeña hija. El intérprete nunca llegó.
En una demanda presentada el jueves en contra del hospital Valley Baptist Medical Center- Brownsville, ella alega que los doctores nunca llamaron a un intérprete durante su estancia el 2 de mayo del 2006, y que eventualmente dio a luz a una bebé a quien más tarde llamo Megan, teniendo que pasar notas por escrito diciéndoles como se sentía durante una intervención por cesárea.
Abner Burnett, abogado del Proyecto de Derechos Civiles del Sur de Texas, presentó cinco demandas el jueves en varias cortes distritales del condado de Cameron reclamando que Saldaña y Federico Vasquez habían sido discriminados en varios negocios y hospitales de la ciudad, después de que esas entidades no cumplieron con la ley para las Personas con Discapacidades.
Esta ley fue aprobada por el entonces presidente George H.W. Bush en 1990. Ofrece protección a las personas discapacitadas, incluyendo a aquellas que están sordas o ciegas, de discriminación a causa de sus necesidades especiales.
El jueves, Saldaña contó a los medios de comunicación sobre su experiencia en la banqueta del hospital Valley Regional Medical Center, donde aproximadamente 30 personas se manifestaban a favor de la demanda, y dijo que fue algo traumatizante.
En una demanda separada contra el VRMC-Brownsville, ella alega que cuando dio a luz allí a su primera hija Daisy, los empleados del hospital fallaron al no proporcionarle un intérprete.
El VRMC-Brownsville no ha hecho comentarios sobre la demanda.
Teri Retana portavoz del VRMC-Brownsville, ofreció una constatación preparada que en parte dice: “Ofrecemos una variedad de opciones para las personas con afecciones auditivas, incluyendo la utilización de empleados con conocimiento del lenguaje de señales… y puesto que la demanda ha sido presentada hoy, aún no hemos sido notificados, no hemos tenido oportunidad de revisar los detalles de este caso”.
Saldaña también está demandando a ABC Pediatrics, y alega que ella y sus dos hijas fueron discriminados por los doctores y empleados ya que fallaron al no cumplir con la ley.
El Dr. Yogesh Trakru, quien atiende a las niñas de Saldaña, dijo el jueves que su clínica ha hecho arreglos para atender sus discapacidades, y muchas veces han tratado de contactar a un intérprete que tiene que viajar desde McAllen.
“Tenemos que darle dos horas de aviso, y después una hora para que pueda viajar”, dijo. “Cuando los niños se enferman, todo es repentino”.
Su esposo Sergio, dice que a veces cuando su esposa visita la clínica de pediatría o un hospital, la mayoría de las veces no sabe que es lo que está sucediendo.
“Necesitamos saber qué está pasando”, dijo. “Necesitamos saber qué está pasando todo el tiempo”.
En más de una ocasión Saldaña ha tenido errores con los medicamentos y ha manifestado que esto ocurre por la barrera del lenguaje.
“Después, mas tarde nos enteramos que es algo más serio”, dijo Sergio refiriéndose a un incidente en donde los medicamentos de su hija fueron intercambiados, después que la clínica ABC Pediatrics no les proporcionó un intérprete para que les explicara para quien era el medicamento.
En una situación semejante, Vásquez, que es ciego, está demandando a dos restaurantes locales, Lula’s en el bulevar Central y la Taquería El Taco Loco, en la vieja carretera 77. Él alega que en ambos establecimientos las meseras rehusaron permitirle la entrada con su perro guía Rookie.
Idalia Garza, propietaria de la Taquería El Taco Loco, no estuvo disponible para hacer comentarios, de acuerdo con un empleado.
Lourdes Lopez, hija de la propietaria de Lula’s, dijo que ella no estaba familiarizada con la ley y que en los 4 años desde que su madre abrió el restaurante no habían tenido un incidente similar.
“Yo no sabía que esa era la ley”, dijo. “Creo que vamos a tener que comenzar a dejarlos entrar”.
Lopez dijo que los empleados del restaurante estaban preocupados por la seguridad del resto de los clientes.
“Hay niños (en el restaurante)”, dijo. “Pensamos que el perro se podría asustar y tratar de atacar a uno”.
Vásquez disputó que su perro pudiera atacar a alguien, añadiendo, “Este es un perro entrenado, él está aquí para ayudarme –él es mis ojos”.
TecnoSord
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