‘ESCUCHA’ LATIDOS DEL ALMA
Alberto Salvador Alcántar escucha los latidos del alma a través de sus ojos.
Nació con sordera absoluta, pero nunca fue un impedimento para alcanzar sus objetivos: desde salir a estudiar a los Estados Unidos, hasta ser entrenador de atletismo a personas que padecen el mismo mal y trabajar en una fábrica con personas que escuchan bien.
Para el joven de 26 años y originario de León no hay imposibles, incluso, conoció y saludó de mano al Presidente Norteamericano George Bush.
Habla con un poco de dificultad pero las ideas son claras y siempre cuenta con una sonrisa en los labios que cambia por momentos difíciles.
En los Estados Unidos aprendió computación y administración de empresas, y no lo hubiera logrado sin apoyo de sus cinco hermanos, su padre Jesús y su mamá María Esther.
“Es un muchacho muy inquieto, siempre está ayudando a los demás, en una ocasión una de sus amigas que también es sorda, quería un aparato pero son muy caros, Chava (como le dicen de cariño) se quitó el suyo y se lo regaló”, dijo su mamá María Esther González.
La mamá recordó que desde niño siempre le importó aprender sin tomar en cuenta los comentarios hirientes.
“Él me decía que quería aprender más, que en la escuela le enseñaban muy poco, así que siempre fue muy independiente, sus amigos (la mayoría de ellos sordos) lo siguen mucho porque les enseña”.
Por las mañanas trabaja en una fábrica de cartón y tiene a su cargo a otras dos personas con problemas de sordera.
Por las tardes entrena a un grupo de atletas sordos en las instalaciones de la Unidad Deportiva Enrique Fernández Martínez.
“No sé de dónde saca tantas energías, es una persona que es muy firme en sus decisiones”; aseguró la mamá.
Alberto Salvador tiene la idea de ayudar a más personas que sufren de sordera: creando un colegio para aprender el lenguaje de señas.
Aunque en el estado de Guanajuato no existe un colegio especializado para enseñar el lenguaje de las señas a personas con problemas de audición, Alberto Salvador no ha recibido el apoyo de las autoridades.
Vence la sordera
Cuando Miguel Ángel García corre, se olvida de todo sus problemas.
Levanta las manos a la altura del pecho y mueve sus piernas con gran velocidad, o bien lo hace pausado para soportar grandes distancias.
Su entrenador, Moisés Carranza, lo alienta con palmadas en el hombro para continuar con su preparación.
Miguel Ángel observa con atención los labios de su entrenador y con el lenguaje de señas reafirma las indicaciones.
El joven atleta no puede escuchar sonido alguno, pero aún así representó al estado de Guanajuato como parte de la delegación mexicana en los juegos Panamericanos realizados en Venezuela en el pasado mes de agosto.
Fue uno de los pocos mexicanos que consiguió medalla: Segundo lugar en 400 vallas, segundo lugar en 110 Metros con vallas y tercer lugar en relevos cuatro por cien.
Aunque fue una representación digna, Miguel Ángel no estuvo conforme con su desempeño porque su convicción y tenacidad se lo impiden, así que se prepara para participar en Japón 2009.
Los martes y jueves en compañía de otras 10 personas con deficiencia auditiva entrenan de 7:30 a 9 de la noche.
“El grupo de atletas con deficiencia auditiva es muy especial porque son personas con mucha convicción”, dijo el entrador que desde 1995 trabaja para la Comisión Municipal del Deporte.
TecnoSord
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