UN MUNDO NUEVO DE SONIDOS
Gracias a los implantes cocleares, Jonathan Brito, de seis años, escucha la voz de sus padres y el sonido del mundo cada día mejor. Nació con una discapacidad auditiva severa que dificultaba el aprendizaje y el habla. Después de dos intervenciones exitosas, no deja de aprender palabras nuevas cada día.
La vida de Jonathan Brito es la de un niño que nació con una sordera aguda que le dificultaba la comunicación con su entorno. Ahora tiene seis años y sus perspectivas de futuro han dado un auténtico vuelco en positivo, ya que, gracias a una novedosa técnica médica, el niño va descubriendo poco a poco todo un nuevo mundo de sonidos y sensaciones.
Cuando Jonathan nació, sus padres notaron que algo no iba bien, pero algunos médicos les decían que esperasen a que tuviese más edad. Incluso llegaron a decirles que no oía bien debido a las vegetaciones. Sin embargo, desde la primera cita, la otorrina les aseguró que lo que tenía el niño era sordera.
El problema de la sordera no sólo tiene que ver con el hecho de no poder escuchar lo que dicen los demás, sino que, a su vez, implica la imposibilidad de que los niños aprendan a hablar imitando los sonidos de los mayores. De ahí la necesidad de buscar una solución para Jonathan.
Puesto que el niño no padece ningún otro tipo de discapacidad, salvo la sordera, en principio podría hacer una vida completamente normal desde el momento en que pudiese oír y, por ende, aprendiese a hablar. Su padre, Bernabé Brito, ya había oído hablar algo sobre los implantes cocleares, pero se decidió a informarse mejor cuando vio un reportaje en una revista que hablaba sobre el tema.
Los implantes cocleares son unos dispositivos electrónicos pequeños que se implantan detrás de la oreja y son capaces de captar los sonidos del ambiente y transmitirlos, a través de impulsos eléctricos, hasta distintas regiones del nervio auditivo. Aunque un implante no restablece la audición normal, sí que puede proporcionar a una persona sorda una comprensión útil de los sonidos del ambiente y ayudarle a comprender el habla.
A Jonathan se le puso su primer implante en el oído izquierdo cuando tenía 4 años. Para él fue como redescubrir el mundo, pero añadiéndole banda sonora. «Al día siguiente de la primera operación el niño se emocionaba escuchando su propio llanto», señaló el padre. Desde entonces el niño comenzó a ser más receptivo a su entorno y, desde hace pocos meses, tiene un segundo implante coclear que le ayuda a hablar mejor cada día que pasa.
TecnoSord
IN ENGLISH


5 de Diciembre, 2007 - 18:10
[…] This is the cached version of http://www.tecnosord.com/2007/10/10/un-mundo-nuevo-de-sonidos/ We are neither affiliated with the authors of this page nor responsible for its content. […]