EL SONIDO ENTRA A SU VIDA DIARIA
Menores asisten a la detección y atención de males auditivos.
Niños y adolescentes mostraron caras de asombro ayer, al utilizar nuevos audífonos que les permiten escuchar con un volumen que, para quienes escuchan bien, es alto o hasta molestoso.
Ellos probaron audífonos que registran mayores decibeles, en una jornada del Programa para la Detección, Atención y Prevención de las Sorderas en Yucatán.
Un ejemplo de cómo un sonido puede causar admiración es Fernando Chin Hau, de 14 años de edad, quien escucha bien la voz de su madre, Margarita, si está a menos de un metro de ella pero, a una distancia más allá de los cinco metros, ya no percibe sonido, ni siquiera el que emite una podadora en operación. Ayer, a través de los equipos especiales, el sonido de la podadora causó la admiración del menor, oriundo de Kinil, Tekax.
En Yucatán, 4.8 de cada mil nacidos vivos presentan problemas de audición, cuando la media nacional es de 2.8 por cada mil nacidos vivos.
Las jornadas para detectar y dar seguimiento a problemas auditivos comenzaron el lunes en Dzidzantún, a donde 295 personas de 19 municipios fueron a hacerse estudios de timpanometría y audiometría, así como lavado de oídos, en los casos necesarios.
Diferentes organizaciones vinculadas con la discapacidad auditiva, y maestros y alumnos de audiología de La Florida, trabajaron con personas sordas o con sospecha de sordera y con niños de escuelas de educación regular.
Las encargadas de coordinar el proyecto son Danilú Vales Gamboa, de Asociación Yucateca pro Deficiente Auditivo (Ayproda); Lilián Flores Beltrán, del Servicio de Foniatría y Audiología del Hospital General de México, y la doctora Alice Holmes, de la Universidad de Florida, quien coordina a 30 profesores y estudiantes.
Fernando Chin asiste a la escuela y es un poco tímido para expresarse. Su madre Margarita dijo que él sí habla y escucha, pero tiene que estar a menos de un metro de la profesora para poder comprender lo que ésta dice.
Danilú Vales señaló que es necesario realizar “un tamiz auditivo” para que los recién nacidos con problemas de audición tengan oportunidades de salir adelante con atención temprana.
Gracias a las pruebas, 2,300 personas, entre niños, adolescentes y adultos, poco a poco han ido cambiando su forma de percibir los sonidos, a través de la ayuda que se presta por parte de diferentes organizaciones que procuran que se puedan integrar a una escuela y la vida diaria.
Durante la semana, se han detectado malformaciones producidas por la procreación de hijos entre parejas que tienen vínculos consanguíneos; por ejemplo, una familia de cinco personas presentó deformaciones en el oído.
La presidenta de Ayproda señaló que los audiólogos de Florida trabajan de manera gratuita para detectar y dar seguimiento a la sordera entre los niños yucatecos, a fin de evitar que sigan perdiendo su capacidad auditiva.
El grupo médico de la universidad estadounidense, informó, ha visitado las comunidades y colonias marginadas de Yobaín, Motul, Mérida, Cansahcab, Tizimín, Peto, Ticul, Tekax, Cepeda Peraza, Oxkutzcab, San Felipe, Buctzotz, Espita Dzidzantún, Río Lagartos y Panabá.
TecnoSord
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