LA ASOCIACIÓN UM DRAIGA BUSCA FAMILIAS DE ACOGIDA PARA NIÑOS SAHARAUIS
Como cada verano, un avión cargado con 150 niños procedentes de campamentos saharauis aterrizará en Aragón. Para ellos supone una oportunidad para nutrirse, recuperar peso, y asimilar todo lo que vivir en una región bloqueada no les es permitido. Um Draiga hace un llamamiento para ilusionar a más familias aragonesas en este proyecto.
Desde 1995, la asociación aragonesa Um Draiga gestiona y coordina el programa “Vacaciones en Paz”, junto con otras organizaciones como el Movimiento por la Paz, el Desarrollo y la Libertad. Gracias a esta iniciativa, alrededor de 150 niños entre ocho y doce años tienen la oportunidad de recuperar fuerzas y energía para afrontar el resto del año en un entorno hostil. La situación en los campamentos saharauis se ha visto agravada en el último año debido al recorte de más del 50% de las ayudas de la ONU y el FMI. Hace más de 30 años que el Sahara dejó de ser una provincia más de España y fue ocupada por su país vecino: Marruecos.
Um Draiga ha organizado esta mañana un acto al que ha asistido también el delegado del Frente Polisario en Aragón, Cheirani Abbas, para ofrecer a todas aquellas familias aragonesas que lo deseen ser partícipes del proyecto “Vacaciones en Paz”. Desde la organización insisten en que la situación que vive el Sahara “se podría solucionar con el mero reconocimiento por parte de España de ese pueblo como una nación, cosa que ya han hecho 86 países de todo el mundo”.
La niña que acoge Raúl Perfecto, miembro de Um Draiga, engordó siete kilos en dos meses, “y no comió más que lo normal en una niña de su edad: desayuno, comida, merienda y cena”, asegura Raúl. “Para ellos es más que unas vacaciones en paz –aclara Raúl-, significa hacer cosas imposibles allí como revisiones médicas o ir al dentista”.
Lo que más les llama la atención es el agua “aquí en Aragón –comenta Raúl-, que nos quejamos siempre de que es un secarral, no nos podemos imaginar los ojos de un niño saharaui cuando ve una piscina o que cuando abres el grifo sale agua”.
Conchita Salcedo acoge en su hogar desde el pasado verano a Fatimetu. Esta niña de seis años, junto con Capara, de 11, llegó en el grupo de cinco niños discapacitados procedentes del Sahara. Ambas son sordas y están a la espera de un trasplante que les devuelva el oído. “Yo estoy yendo a clases de lengua de signos –confiesa Conchita- pero no hace falta porque es una niña muy inteligente y se hace entender muy bien”. Cuando las niñas se recuperen volverán a su hogar habiendo recibido una atención médica que hoy por hoy es imposible en un lugar tan maltratado como es el Sahara.
Una situación insostenible
A pesar de la cantidad de recursos naturales, como fosfatos, bancos de pesca o petróleo, que tiene el Sahara, la situación de sus gentes es paupérrima desde que España abandonó su protectorado en la zona. “Marruecos desperdicia el 60% de su presupuesto en gasto militar para controlar un muro de la vergüenza hecho con alambradas y minas antipersonales en lugar de invertirlo en infraestructuras o comida para su pueblo”, asegura el delegado del Frente Polisario en Aragón. Además, añaden desde Um Draiga “Marruecos es el país, junto con Israel que más resoluciones de la ONU tiene incumplidas, aunque la diferencia es que Marruecos no permite entrar ni a observadores internacionales ni a la prensa”, recuerda Laura Barceló, una de las coordinadoras del programa “Vacaciones en Paz”. De hecho, la expedición de políticos y sindicalistas aragoneses de la Ponencia por la Paz que quisieron visitar la zona hace alrededor de dos años, tuvieron un rechazo frontal del Reino de Marruecos.
Cheirani Abbas ha añadido que Marruecos ha fracasado en su política expansionista, porque “a pesar de todo el daño que están haciendo al pueblo saharaui” impidiéndoles desarrollar su modo de vida nómada, “nuestra cultura, vida social y carácter, ha permanecido y no tiene nada que ver con la marroquí. Por ejemplo, nuestras mujeres son mucho más libres e independientes”.
En el Sahara todavía hay muchas personas que conservan su antiguo DNI español, recuerda Abbas. Pero, tal y como afirma Raúl Perfecto, “España utiliza un doble rasero en este conflicto: por un lado, todavía se hace cargo de las pensiones de algunos militares retirados saharauis, y por otro se dedica a formar a generales marroquíes en Castillejos”.
Para todos aquellos que estén interesados en participar en el proyecto “Vacaciones en Paz” no tienen más que ponerse en contacto con la asociación Um Draiga, que recibe este nombre en honor a una localidad saharaui que fue exterminada por completo y sepultada bajo la cal. Los teléfonos de contacto son el 976 284 204 ó 676 319 199, asimismo, el mail de contacto es sede@umdraiga.com. Significará un gesto más de esta lucha pacífica que lleva a cabo el pueblo saharaui.
TecnoSord
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