POLÉMICA EN ISRAEL EN TORNO A LA CONVERSIÓN AL JUDAÍSMO DE LOS SORDOS
AJN- Abraham Sherman, líder de la corte rabínica, declaró que las personas con problemas de audición y habla “no pueden someterse a la conversión judía” porque no podrían cumplir con los preceptos, y desató la polémica. Otras voces se mostraron en contra de la medida, diciendo que “la carga espiritual no reside en la observancia de los preceptos, sino en ser parte del pueblo judío.”
El jefe de la Corte Rabínica, Abraham Sherman, hizo pública, esta semana la decisión de no convertir al judaísmo a personas con problemas auditivos y de habla porque la Halajá (la ley judía) las exime del cumplimiento de los preceptos y, entonces, su conversión no tendría ningún valor.
Está declaración, que aparece en el diario israelí Yediot Aharonot, se conoce justo cuando Israel celebra “La semana de la Audición”, siete días en los cuales el hospital Hadassah y algunas empresas privadas practicarán exámenes gratuitos en las ciudades y barrios de Jerusalém, Tel Aviv, Rishón Le Tizón, Rehovot, Haifa y Tiberíades.
El fallo del rabino Sherman tuvo importantes repercusiones en el seno de la sociedad israelí. El rabino Shlomo Dichovsky, en oposición a la declaración de la corte rabínica, declaró al diario local que “los sordos pueden ser convertidos. El derecho de las personas no descansará en la práctica espiritual de la observación de las mitzvot (preceptos), sino en el plano general de ser una parte del pueblo judío.”, aseguró el religioso.
A pesar de las disidencias, el rabino Sherman se mantuvo inflexible en su postura declarando que la conversión de los sordomudos equivale a “impartir el ser judío sin la esencia del judaísmo.”
En la Argentina, distintos referentes religiosos dialogaron con la Agencia Judía Noticias y expresaron su opinión respecto de la posibilidad de conversión de personas con esta discapacidad.
El rabino Tzvi Grumblat, director de la comunidad Jabad Lubavitch, explicó a AJN que una “condición condicionante” (sic) para convertirse al judaísmo es la aceptación del cumplimiento de los preceptos. “La conversión que no va acompañada de cumplir los preceptos no tiene ningún valor. Esto no es una opinión, esto es lo que dice la ley, el código desde hace más de 3.000 años”, dijo Grumblat al conocer las declaraciones de Sherman.
“Cuando se habla de personas sordomudas (jeiresh en la acepción del Talmud) a veces la definición no es explícita y deja margen de duda acerca de la capacidad de entendimiento”, expuso el rabino Abraham Skorka, de la comunidad Bnei Tikvá, quien hizo hincapié en lo importante que significa, para aquel que quiere convertirse, el proceso de estudio más que el ritual en sí mismo.
“Si hay forma de comunicación de manera clara, no veo ningún obstáculo de ninguna manera para que sea convertido. Mientras la capacidad haya sido desarrollada y entendida, yo particularmente no veo ningún obstáculo para que esa persona sea convertida.”, comentó Skorka.
Por su parte, la directora del colegio Arlene Fern, Lea Vainer, expresó que las declaraciones del rabino son “inapropiadas y poco pertinentes, ya que estamos hablando de personas que tienen derecho a una identidad como cualquier otro ser humano.”
Vainer destacó que el trabajo del colegio en el que se desempeña busca “clarificar la diferencia, pero para integrarla y no para discriminarla” y que aún cuando un niño tiene una dificultad en la audición o el habla, se le ayuda a comprender las tradiciones de cada festividad judía para que pueda compartirla con toda su familia.
Esta semana la organización para las personas sordas o con deficiencias auditivas que trabaja de manera voluntaria en Israel, “Bekol“, informó que uno de cada 10 israelíes es sordo o padece de algún tipo de discapacidad auditiva y que sólo 15 por ciento de los sordos utiliza audífonos, porque “la mayoría se avergüenza o lo niega.”
TecnoSord
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