Más de la mitad de discapacitados en Baleares son mujeres y muchas padecen falta de recursos, según un experto
El profesor de Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned), Pedro Fernández, afirmó hoy que el 51 por ciento de las personas discapacitadas de Baleares son mujeres, que en su opinión no son lo suficientemente “tenidas en cuenta” por la Administración pública debido a la falta de recursos de asistencia a los que pueden acudir, principalmente en el caso de las que padecen violencia de género.
Así lo manifestó en declaraciones, con motivo de su ponencia ‘Violencia familiar: los hogares con discapacitados’, enmarcada dentro del curso de verano ‘Violencia en las sociedades actuales: violencia y malos tratos en mayores, niños y mujeres’ que se imparte en la sede de la UNED de Palma entre hoy y el miércoles.
Tal y como apuntó, la cifra de mujeres discapacitadas puede extrapolarse a nivel nacional, subrayando al mismo tiempo que el 10 por ciento de la población sufre algún tipo de incapacidad física o psíquica. En el caso de la mujer, el especialista lamentó las limitaciones que sufren a la hora de tener que interponer una denuncia por malos tratos o ser auxiliadas en casas de acogida.
“No hay recursos adaptados para que puedan desenvolverse en las mismas condiciones que una mujer sin discapacidad”, incidió Fernández, quien ejemplificó las dificultades con las que puede toparse una persona sorda al acudir a una comisaría u otra que viva en un sexto piso y que por su invalidez no pueda salir de casa. “La invisibilidad que sufren las hace inexistentes ante la sociedad”, recriminó el experto.
Por este motivo, exigió una mayor implicación a las Administraciones Públicas, sobre todo en lo que se refiere a la Ley de Dependencia, que en su opinión ha supuesto un avance aunque “aún hay retos por resolver”, en relación con las mujeres discapacitadas y a su vez maltratadas. Según recalcó, esta situación se hace más patente en espacios rurales que en los urbanos, debido a la existencia de menos recursos y a la mayor presión familiar.
Al mismo tiempo, lamentó que muchas de estas afectadas se ven obligadas a “aguantar horribles maltratos” ya que, en numerosas ocasiones, “no saben adónde ir, si volverán a sufrir otro episodio de violencia o si se trata de una circunstancia pasajera”. “Y muchas veces, la angustia de no saber cuándo volverán a ser maltratadas es mucho mayor que los propios golpes en sí”, enfatizó Fernández.
Otro de los datos aportados por el especialista revela que el 80 por ciento de los maltratadores -cifra extrapolable tanto a Baleares como a nivel estatal- han crecido en condiciones similares dentro del ámbito familiar, lo que provoca que repitan la experiencia sobre sus descendientes o compañeras sentimentales. En este sentido, indicó que la violencia física y psíquica presenta un “gran” componente de aprendizaje en los hijos que sufren estas circunstancias.
TecnoSord
IN ENGLISH

